La persona de 33 años tenía un Nokia 3310 en su estómago. Luego de ser sometido a una resonancia, el equipo de salud anonadado descubrió que en el estómago estaba alojado aquel objeto, el cual habría permanecido no menos de cuatro días en la zona.
El doctor Skender Telaku fue el encargado de quitar el teléfono del estómago del hombre de forma segura, ya que se trataba de algo “demasiado grande y que solo él podría dirigir la operación”. El doctor fue el encargado de tomar las fotos y publicarlas en sus redes. Estas no tardaron en viralizarse.
Teljaku explicó que necesitaron cerca de tres horas antes de lograr la extracción total del teléfono, en una operación de alta complejidad que resultó exitosa. "La batería era la parte más peligrosa del teléfono porque podía explotar y liberar sustancias químicas en el intestino del paciente, cuya vida estaba potencialmente en peligro", manifestó el doctor.
Finalmente se supo que la intervención se produjo “sin problemas” y que no hubo necesidad de abrir al hombre para extraer el celular, ya que pudieron separarlo en tres partes y extraer cada una de ellas a través de una endoscopia.
La persona se encuentra aún recuperándose de aquella operación, aunque se estima que estará totalmente sana dentro de los próximos días. Pese a que la salud del hombre se encuentra en buen estado y fuera de riesgo, lo que hasta el momento no se explicó ni nadie supo es cómo llegó ese celular al estómago.