- Elegí los granos correctos: Todo arranca con la calidad. Elegí granos frescos, recién tostados. Los granos 100% arábica suelen ser la mejor opción, porque son más suaves y menos amargos.
- Moler los granos justo antes: Si querés un café con buen aroma y sabor, molé los granos justo antes de prepararlo. Usá un buen molinillo y recordá que el tamaño de la molienda depende del método: fina para espresso, media para prensa francesa y gruesa para cold brew.
- Proporciones precisas: La relación entre café y agua es clave. Una medida estándar es 1 gramo de café por cada 15 gramos de agua (unas 2 cucharadas de café por 180 ml de agua).
- Temperatura del agua: No uses agua hirviendo, dejala reposar unos 30 segundos después de hervir. La temperatura ideal ronda entre 90°C y 96°C.
- Método de preparación: Elegí el método que más te guste:
- Cafetera de goteo: Práctica y rápida. Asegurate de que esté bien limpia.
- Prensa francesa: Te da un café con cuerpo y mucho sabor. Dejá reposar 4-5 minutos antes de presionar el émbolo.
- V60: Ideal para resaltar sabores delicados. Usá un filtro de papel y vertí el agua en círculos sobre el café.
- Tiempo de extracción: Controlá cuánto tiempo el agua está en contacto con el café. Demasiado corto y estará aguado; demasiado largo, y será amargo.
- Probá y ajustá: Si el café está muy amargo, reducí el tiempo de extracción o usá una molienda más gruesa. Si está débil, hacé lo contrario.
- Disfrutá: Experimentá con proporciones y métodos hasta encontrar tu taza perfecta.
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ChatGPT y Gemini arman el café perfecto. Foto: Freepik.
Preparar el café según Gemini
Gemini, la IA de Google, no se enfoca tanto en los pasos, sino en recomendaciones clave para lograr un café excelente.