“Él dijo, 'Ella es la mejor persona que he conocido. Nunca he conocido a nadie como ella. Luego descubrí que ya tenía novio y pensé que necesitaba encontrar una manera de conseguirla, pero luego lo conocí (al exmarido de White) y nos hicimos amigos'”, detalló Desiree en diálogo con Kennedy News and Media.
Todos se quedaron perplejos al escuchar lo que había dicho el muchacho, pero se hizo como si nada y la fiesta continuó.
En la misma celebración, Bryant bailó con Desiree y le preguntó por qué nunca le había dado una oportunidad. Ella quiso saber qué intentó decirle y él, abrumado por el asunto, le respondió: “Nada, te amo y amo a tu esposo”.
Desiree y Bryant se conocieron en el colegio secundario. A él le gustaba White, pero ella no le hablaba porque estaba de novio con quien ahora es su ex. En épocas de estudiantes, los tres habían entablado una relación muy amistosa, tal es así que los dos hombres solían comer juntos y ella, a veces, le conseguía citas amorosas a Bryant.
“Siempre le digo a la gente que nunca hubiera salido con la persona que (Bryant) era entonces. Tenía mucho por crecer. Realmente no lo miré de esa manera”, dijo sobre su relación con su actual esposo en el secundario.
“El día de la boda entré a la sala de estar, justo cuando terminé de arreglarme con el vestido de novia puesto y el cabello arreglado. Bryant entró en la casa de mis padres y se congeló y me miró fijamente”, relató White, y agregó: “Dije: '¿Qué pasa?' Dijo que me veía hermosa. Nunca había tenido un momento de él mirándome así”.
Cuando terminó el festejo de bodas, Desiree pensó que lo mejor sería interpretar las palabras de amor de Bryant como equivocadas. Se convenció de que su amigo lo había hecho porque estaba “ebrio y solo”.
Sin embargo, un año después del casamiento, la relación entre White y su ex marido empezó a flaquear. Él, según Desiree, había adoptado “un estilo de vida diferente”.
Cuando Desiree y su ex finalmente se distanciaron, Bryant intentó ayudar a su amiga para que pudiera sobrellevar el mal momento. “Me pedía que comiera con él o pasara el rato y viéramos la televisión. Él estaba tratando de estar allí para mí”, dijo ella.
Entonces, en uno de esos encuentros se besaron.
“Bryant y yo nos besamos un día cuando estábamos saliendo. Fue de la nada. Cuando me besó, no lo detuve, luego le devolví el beso. Me sorprendió que fuera un buen beso. Se sentía bien y natural”, relató Desiree.
Su amor era tal que no decidieron esperar para nada: al año siguiente, en 2012, se casaron y tuvieron a su primera hija, Sawyer, quien ahora tiene nueve años.
Hoy en día, Desiree y Bryant son padres de cuatro niños y viven en una constante luna de miel: “Nos encanta ser padres. Desiree de veinte años no pensaría que podría ser madre de cuatro hijos. Ella no podía imaginar que así sería mi vida ahora”.