"Al día siguiente de nuestra primera charla, no me escribía. Decidí escribirle yo pese a que no suelo tener mucha iniciativa. Me respondió un par de horas después, bien. Seguimos hablando unos días más. En un momento pensé que no iba a pasar más que eso: un par de charlas copadas", agregó en su relato.
Siguiendo con su hilo de Twitter, relató: "Un martes a la noche, hablando de nuestras ganas de tomar helado, sucedió: me invitó a salir. El tema es que la invitación era para Ya, a buscar helado un miércoles feriado a las 2 de la mañana. No la pensé mucho, el pibe me copaba. Tomé algunas medidas de cuidado y yendo".
Luego, la chica aseguró que los dos habían hecho un recorrido buscando alguna heladería abierta y que encontraron una siendo casi las 3 de la madrugada. "Pedí chocolate vegano y limón, él no me acuerdo. Fuimos al Buen Pastor y charlamos. Un montón. De repente la policía nos invitó gentilmente a retirarnos. Fin de la cita", relató.
Como le gustaba mucho el chico, decidió pedirle su número cuando terminó su primera cita, que concretó gracia a haberse quedado "chateando a la madrugada", a pesar de que, según contó, usualmente se va a dormir temprano.
"Inventamos el concepto de 'citas sin contexto' y durante varios días nos dedicamos a tener citas improvisadas, planeadas sobre la hora. Todas eran un éxito. Todas", comentó la joven, quien también detalló el tierno gesto que se tuvieron el uno al otro: "Un día llegué a su casa y tenía un regalo para mí: una vaquita de crochet. Morí de amor. Le puse Máxima y está en la repisa junto con mis cosas favoritas. Al día siguiente, antes de volver a casa, le dejé una notita en el baño como para matarlo de amor a él también. Funcionó".
Además, la joven contó que, como la mayoría de las propuestas venían del lado del chico, decidió "ponerse las pilas" e invitarlo a pasar dos días en las sierras. "Aprovechamos que en nuestros trabajos nos daban días por navidad y nos fuimos al campo desde el miércoles hasta el viernes. Nos tocó un clima ideal. Pileta, sierras, comida, aire acondicionado y muchos mosquitos. Ah, también armamos nuestro propio cine en el living", contó.
"Ahora se empieza a picar la historia", escribió la usuaria de Twitter que contó que fueron a las sierras el miércoles previo a Nochevieja, salieron a cenar y el jueves pasaron "un día increíble", hasta que, a la noche, aparecieron los primeros síntomas de Covid-19: fiebre y dolor de garganta.
Tras hisoparse, los dos se aislaron. "Nos agarró el 31 entre pañitos fríos en la frente (cuando quiero puedo ser un amor) y paracetamol", detalló ella. Sin embargo, el momento de gran romanticismo se dio a las cero horas del 1 de enero del 2022, "después de brindar con Coca", él le dijo que quería ser su novio. "Y yo también quería ser su novia. Segundo match", celebró la usuaria.
"Volví a mi casa después de 12 días. Se me secaron todas las plantas, solamente sobrevivieron los cactus. Y acá estamos, viendo cómo sigue esta historia. Gracias Tinder"; expresó la joven que, de esa manera, culminó con su tierno relato.
Como suele ocurrir cuando un posteo se viraliza, los comentarios no tardaron en llegar. “Ahhhhh, que linda historia. Me genera esperanzas de nuevo jaja. Disfruten mucho de la compañía del otro"; "Salido de película. Amo Fuerte. "Morí de amor. Qué flashero todo"; "Morí de amor con esta historia... Me parece que me voy a bajar la app"; “Che, amorosa ¿me decís que versión de Tinder andabas usando? No me estaría funcionando”.