Salud

No es solo estrés: los hábitos desapercibidos que también provocan el bruxismo y cómo evitarlo

El bruxismo no siempre está vinculado al estrés. Especialistas advierten que ciertos hábitos cotidianos, muchas veces pasados por alto, podrían influir en su aparición y afectar tanto la musculatura facial como la calidad del descanso.

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El bruxismo puede estar relacionado no solo con el estrés

El bruxismo puede estar relacionado no solo con el estrés, sino también con hábitos cotidianos que pasan desapercibidos.

El bruxismo, asociado al apretamiento o rechinamiento de los dientes, suele vincularse al estrés. Sin embargo, especialistas advierten que no siempre tiene un origen emocional y que pueden intervenir factores físicos, posturales y respiratorios que pasan desapercibidos en la consulta inicial.

Lejos de ser un problema únicamente psicológico, este trastorno puede responder a alteraciones musculares, respiratorias o ambientales, lo que obliga a un abordaje más integral.

Postura y uso del celular: un factor cada vez más frecuente

Uno de los elementos más señalados en la actualidad es la postura durante el uso prolongado del celular.

La cabeza es una de las estructuras más pesadas del cuerpo y, cuando se inclina hacia adelante para mirar la pantalla, aumenta la tensión en los músculos del cuello y la zona cervical.

Según Federico Baena y Ana Paula Baena, este gesto sostenido provoca un acortamiento del músculo esternocleidomastoideo, que puede generar tensión en la musculatura mandibular y cervical.

Esa carga acumulada puede expresarse durante la noche como apretamiento dental, sobre todo en personas con largas horas de exposición a dispositivos.

La falta de pausas visuales también contribuye a la fatiga muscular en cabeza y cuello.

En este sentido, los especialistas recomiendan descansos activos cada 10 minutos, junto con movimientos suaves de cuello para disminuir la tensión.

También sugieren mantener el celular a la altura de los ojos y apoyar los brazos para evitar la sobrecarga en hombros y zona superior.

Respiración y sueño: la conexión con la apnea

Otro factor relevante es la calidad de la respiración nasal durante el sueño.

Cuando existen obstrucciones en las vías aéreas, como alergias, tabique desviado, inflamación de cornetes u obesidad, el cuerpo puede recurrir a la respiración por la boca como compensación.

Según Federico Baena y Ana Paula Baena, este mecanismo activa músculos vinculados a la apertura de la vía aérea durante episodios de apnea. Esa acción puede generar una tracción mandibular que deriva en golpeteo o apretamiento dental nocturno.

En estos casos, se recomienda la consulta con un otorrinolaringólogo para descartar causas físicas o alérgicas que afecten la respiración durante el sueño.

Pasta dental y sensibilidad: un factor poco considerado

Un aspecto menos difundido es la posible sensibilidad a componentes de la pasta dental.

La mayoría de los dentífricos contiene lauril sulfato de sodio, un agente espumante que genera sensación de limpieza, pero que en algunas personas puede provocar irritación en la vía aérea superior.

Esto podría dificultar la respiración nocturna y favorecer episodios de apnea, con posible aparición de apretamiento dental como respuesta del organismo.

Los especialistas señalan que algunas señales pueden incluir aftas frecuentes, irritación o molestia en la garganta y sensación de incomodidad tras el cepillado.

En esos casos, puede evaluarse el cambio de producto de higiene dental o el uso de alternativas con otra formulación.

Bruxismo: ejercicios simples para relajar la mandíbula

Como complemento, Federico Baena y Ana Paula Baena proponen ejercicios breves antes de dormir para reducir la tensión mandibular.

El masaje del masetero consiste en apoyar los nudillos sobre la zona de la mandíbula con la boca levemente abierta y realizar movimientos circulares suaves, diez hacia adelante y diez hacia atrás, con presión controlada.

También se recomienda la tracción de orejas, que consiste en tomar las puntas y estirarlas suavemente hacia arriba y hacia afuera durante unos 30 segundos, manteniendo la mandíbula relajada. Este gesto busca favorecer la relajación de la zona craneocervical.

Un abordaje integral del bruxismo

Los especialistas coinciden en que el abordaje de este trastorno debe ser multidisciplinario, con intervención de odontología, fisioterapia y otorrinolaringología.

El objetivo es identificar la causa real del problema, descartar patologías asociadas y tratarlo desde una perspectiva integral que no se limite solo al síntoma.

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