Colocar el agua en un bowl y agregar la levadura. Mezclar ligeramente hasta disolverla. Incorporar la harina y luego la sal. Mezclar todos los ingredientes hasta formar una masa. Cuando ya no sea posible trabajarla dentro del bowl, pasarla a la mesada.
2. Amasar.
Espolvorear un poco de harina sobre la mesada y amasar con las manos durante aproximadamente 5 minutos, hasta obtener una masa lisa.
3. Dejar reposar la masa.
Colocar un poco de aceite de oliva en el bowl, poner la masa dentro y cubrir con film. Dejar reposar durante aproximadamente 2 horas o hasta que duplique su tamaño. Un buen lugar para dejarla es dentro del horno apagado y frío.
4. Formar las barras de pan.
Volcar la masa sobre la mesada y extenderla con las manos. Dividirla en 4 partes iguales. Enrollar cada parte sobre sí misma. Luego, aplastar cada porción y volver a enrollarla. Sellar con las manos y hacerla rodar suavemente para darle forma de baguette. Presionar las puntas y colocar cada barra sobre una bandeja para horno cubierta con papel manteca.
Realizar algunos pliegues en el papel para que las barras mantengan su forma durante el reposo.
5. Dejar reposar las barras.
Cubrir la bandeja con film y un repasador. Dejar reposar durante 30 a 45 minutos.
6. Precalentar el horno.
Precalentar el horno a 250 °C, con calor arriba y abajo y sin ventilador. Dejar una bandeja dentro del horno para que se caliente y colocar otra en la base, que se utilizará para generar vapor.
7. Hacer los cortes.
Realizar tres cortes longitudinales en cada barra, con decisión y utilizando una cuchilla o un cuchillo bien afilado.
8. Hornear.
Introducir las barras en el horno con ayuda del papel manteca y colocarlas sobre la bandeja bien caliente. Agregar un vaso de agua caliente en la bandeja ubicada en la base del horno.
Hornear durante 10 minutos y retirar la bandeja con agua. Continuar la cocción durante otros 10 minutos o hasta que las barras estén bien doradas.
9. Enfriar.
Retirar las barras del horno y colocarlas sobre una rejilla hasta que se enfríen.