Nutrientes del brócoli y funciones en el organismo
El brócoli aporta zinc, folatos (vitamina B9) y selenio, nutrientes implicados en la protección del ADN, la función de la tiroides y procesos de reproducción celular.
También contiene vitaminas del complejo B (B1, B2, B3 y B6), que intervienen en el funcionamiento del sistema nervioso, junto con magnesio, relacionado con la actividad neuromuscular.
En el sistema cardiovascular, su contenido de fibra se asocia con la disminución de la absorción de colesterol LDL. Sus antioxidantes y sustancias antiinflamatorias se vinculan con la modulación del estrés oxidativo.
Incluye además luteína, zeaxantina y betacarotenos (vitamina A), relacionados con la salud ocular. También aporta vitamina C, vitamina E, vitamina K, calcio, fósforo, hierro y proteínas.
Cómo se debe consumir el brócoli para aprovechar sus beneficios
La vitamina C y parte de los glucosinolatos pueden disminuir con la cocción prolongada o el hervor intenso. El método al vapor durante aproximadamente 5 a 6 minutos conserva mejor su contenido nutricional. También puede consumirse salteado, al horno a baja temperatura o crudo.
En el consumo sin cocción, en personas con hipotiroidismo se recomienda moderación por la presencia de compuestos goitrógenos que pueden interferir con la absorción de yodo. Este efecto disminuye con la cocción.