El postre de banana y dulce de leche es una preparación fresca y cremosa que se hace sin horno y en pocos pasos. Se arma en capas y se sirve bien frío, con chocolate rallado por encima.
Capas de galletas de vainilla, crema chantillí, banana y dulce de leche se combinan en este postre cremoso, ideal para disfrutar bien frío.
Capas de galletas de vainilla, crema chantillí, banana y dulce de leche se combinan en este postre cremoso, ideal para disfrutar bien frío.
El postre de banana y dulce de leche es una preparación fresca y cremosa que se hace sin horno y en pocos pasos. Se arma en capas y se sirve bien frío, con chocolate rallado por encima.
(La receta corresponde al canal de YouTube ("Miel House")
Preparar la crema chantillí: colocar los 500 ml de crema de leche en un recipiente. Agregar entre 1 y 3 cucharadas de azúcar y unas gotas de esencia de vainilla.
Batir manualmente o con batidora hasta obtener una consistencia firme y con cuerpo, sin sobrebatir para evitar que la preparación se corte. Reservar en frío.
Preparar las bananas: pelarlas y cortarlas en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de grosor.
Acomodarlas en un plato y rociarlas con el jugo de medio limón, tanto por debajo como por encima. Esto ayuda a evitar la oxidación prematura y a conservar su color natural.
Armar la primera capa: elegir una fuente o molde, que puede ser rectangular, redondo, cuadrado o un recipiente hermético.
Cubrir la base con las galletas de vainilla, adaptándolas al espacio del molde. Humedecerlas ligeramente con leche, utilizando un pincel o una cuchara, sin dejarlas demasiado mojadas.
Incorporar el relleno: distribuir una capa delgada de dulce de leche sobre las galletas. Se puede colocar con una manga pastelera o una cuchara y luego extender de manera uniforme con una espátula.
Acomodar las rodajas de banana sobre el dulce de leche, de forma ordenada y contigua.
Agregar una porción delgada de crema chantillí y distribuirla con una espátula o una cuchara pequeña, procurando que también llegue a los espacios entre las rodajas.
Completar con otra capa: acomodar una segunda capa de galletas de vainilla sobre la crema. Si es necesario, cortar los bordes para adaptarlas al molde.
Ejercer una leve presión hacia abajo para compactar la preparación y volver a humedecerlas con un poco de leche. De manera opcional, se pueden agregar finos hilos de dulce de leche sobre esta capa.
Decorar y refrigerar: extender el resto de la crema chantillí sobre toda la superficie. Emparejar con una espátula o realizar suaves movimientos hacia arriba para formar picos decorativos, sin necesidad de utilizar una manga pastelera.
Finalizar con la barrita de chocolate rallada por encima.
Para servir, mantener el postre bien refrigerado. Se recomienda utilizar un recipiente con bordes suficientemente altos para contener las distintas capas con comodidad y conservarlo en frío hasta el momento de cortarlo o servirlo con cuchara.