Delfina tenía Linfoma no Hodgkin de Burkitt, que avanza muy rápido. La familia pasó por varios estudios y diagnósticos fallidos hasta llegar a confirmar que su hija tenía cáncer.
“Teníamos un delivery con mi pareja con un cadete. Como yo era la que cocinaba y ya no podía hacerlo para acompañar a mi hija durante todo el tratamiento, cerramos el negocio. En el hospital nunca tuvimos un gasto y los medicamentos nos llegaron a través de la Fundación Flexer”, contó Mayra, la mamá de la menor.
El médico de Delfina, José Chaín, se transformó en el “héroe” de la nena. Junto a él trabajaron enfermeros, médicos clínicos, psicólogos y bioquímicos.
Delfina pasó por tantos estudios e intervenciones que se terminó inmunizando al dolor: “La primera vez que me internaron pensaba que me iban a tratar mal, yo no les contestaba nada, pero después me acostumbré a los doctores, a las inyecciones, ya no lloro cuando me sacan sangre”, confesó la chiquita.
“¡No tuve la oportunidad de hacer un cartel como ella quería! En medio de la felicidad y no saber cómo reaccionar y siento que estoy en una nube”, contó la mamá de la nena.
Y siguió: “Quiero agradecer a sus doctores todos. Al doctor Chaín, que seguimos su protocolo al pie de la letra. Un genio. Nuestro héroe. La doctora Allori, que estuvo desde un principio con nosotras y siempre pendientes. Los cirujanos, la doctora Fernández, las enfermeras, todo el equipo médico del hospital de niños. Y a ustedes, que rezaron cada día por mi hija, les debo mi vida entera”.
También, le dedicó unas palabras a su pequeña valiente:”Mi hija, mi hermosa, dulce y valiente Delfi, ¡bombón! Ella se lleva todo el crédito. ¡Una fortaleza como nadie! Gracias, gracias y más gracias. No tengo más palabras, no sé ni qué decirles. ¡Muchas gracias a todos!”.
Y concluyó: “Seguiremos rezando y pidiendo a Dios por Delfina, somos conscientes de que existe una posibilidad de que la enfermedad vuelva y sería lo peor que nos puede pasar. Así que quiero pedirles que siempre tengan a Delfina en sus oraciones para que realmente este cáncer nos deje en paz. Muchísimas gracias a todos, de corazón. Y les mandamos un millón de besos”.