La ola de frío polar continúa afectando a gran parte de la Argentina y mantiene bajo alerta amarilla y naranja a numerosas provincias por temperaturas extremas.
La ola polar continúa sobre el país con temperaturas bajas, nevadas en distintos puntos de Buenos Aires y alertas por frío extremo en gran parte del territorio. El SMN advirtió que el viernes podría registrarse la jornada más fría del año.
La ola de frío polar continúa afectando a gran parte de la Argentina y mantiene bajo alerta amarilla y naranja a numerosas provincias por temperaturas extremas.
Mientras el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa que este viernes podría ser el día más frío del año en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), distintas localidades bonaerenses y del interior del país volvieron a sorprenderse con nevadas, aguanieve y heladas intensas, algunas de ellas inéditas en décadas.
De acuerdo con el organismo oficial, el ingreso de una potente masa de aire de origen antártico seguirá provocando temperaturas muy por debajo de los valores normales para la época y recién hacia el domingo comenzará un lento ascenso térmico en el centro del país.
Aunque popularmente se la conoce como "bomba polar", el fenómeno corresponde al avance de una masa de aire polar extremadamente fría y seca que desciende desde altas latitudes hacia regiones más templadas.
Su ingreso suele estar acompañado por vientos intensos del sector sur, un brusco descenso de la temperatura y, cuando coincide con suficiente humedad e inestabilidad atmosférica, puede favorecer la caída de nieve incluso en zonas donde este fenómeno es poco frecuente.
Según el pronóstico del SMN, este viernes 3 de julio se perfila como la jornada más fría de 2026 en el AMBA. Se espera una temperatura mínima de -1 °C y una máxima que apenas alcanzará los 10 °C, aunque la sensación térmica podría ubicarse varios grados por debajo debido al viento.
El jueves, la Ciudad de Buenos Aires registró una mínima de 1,8 °C, la más baja del año hasta el momento, mientras que la sensación térmica descendió hasta -0,7 °C. En localidades del conurbano, como Morón, el registro fue todavía más extremo, con una sensación térmica de -5,1 °C.
El mapa de alertas del Servicio Meteorológico Nacional muestra que gran parte del territorio continúa bajo advertencias por temperaturas extremas.
Las alertas amarillas indican un efecto leve a moderado sobre la salud, especialmente para grupos de riesgo, mientras que las alertas naranjas representan un riesgo moderado a alto, con posibilidad de consecuencias para niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Las provincias alcanzadas incluyen:
En cambio, buena parte de la Patagonia ya quedó fuera de las alertas, ya que allí las temperaturas registradas son habituales para esta época del año.
Entre los registros oficiales más bajos informados por el SMN, Maquinchao (Río Negro) encabezó nuevamente el ranking nacional con una temperatura mínima de -14,2 °C.
Detrás aparecieron Esquel (Chubut): -8,4 °C, con una sensación térmica de -15,1 °C; y El Bolsón (Río Negro): -8 °C.
En el centro del país, localidades de Buenos Aires y La Pampa registraron mínimas cercanas a los -6 °C, favoreciendo la formación de fuertes heladas.
Uno de los fenómenos más llamativos de esta irrupción polar volvió a ser la nieve en lugares donde habitualmente no se registra.
En la provincia de Buenos Aires, hubo reportes de nevadas y aguanieve en:
Las imágenes de playas, sierras y campos completamente blancos se viralizaron rápidamente en redes sociales.
El fenómeno también alcanzó otras provincias. En Córdoba, localidades como La Cumbrecita y Santa Rosa de Calamuchita amanecieron cubiertas de nieve.
Mientras tanto, en Tafí del Valle (Tucumán) volvió a registrarse una importante nevada, un atractivo habitual durante los inviernos más intensos de esa región.
El pronóstico del SMN anticipa una mejora gradual durante el fin de semana. El sábado las temperaturas comenzarán a recuperarse lentamente, con una mínima cercana a 3 °C y una máxima de 13 °C en el AMBA.
Para el domingo, las máximas seguirán rondando los 13 °C, aunque aumentará la probabilidad de lluvias durante la tarde y la noche debido al ingreso de una perturbación en altura.
La próxima semana continuará el ascenso térmico, con máximas que podrían alcanzar los 17 °C entre el martes y el miércoles, marcando el retiro progresivo de la masa de aire polar que domina gran parte del país.