Pruebas rápidas para un diagnóstico más rápido y un tratamiento eficaz
Con la llegada de las bajas temperaturas, la población se encuentra con el regreso de la gripe y también con la circulación del COVID-19.
Al tener síntomas similares como tos, secreción o congestión nasal, fiebre, dolor de garganta, fatiga y dolor de cabeza, es difícil hacer un diagnóstico basado solo en los signos y síntomas, sin pruebas certeras.
Esto hace que las pruebas rápidas sean una herramienta fundamental para diagnosticar y distinguir entre el COVID-19 y la influenza, de modo que se pueda administrar el tratamiento adecuado a los pocos días de la aparición de los síntomas.
Hoy en día, los tratamientos antivirales orales están cada vez más disponibles para tratar el COVID-19 en todo el mundo. Son efectivos para ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad y mantener a las personas fuera de los hospitales. Al igual que los antivirales comunes para tratar la influenza, los medicamentos antivirales para el COVID-19 funcionan mejor cuando se toman a los pocos días de la aparición de los síntomas.