Avalancha en Chapelco: activaron el protocolo de seguridad
Una vez detectado el desprendimiento, en el Cerro Chapelco se activó inmediatamente el protocolo de seguridad para evitar que otras personas se acercaran a la zona afectada.
El operativo tuvo como prioridad impedir el ingreso de esquiadores, transeúntes y otras personas mientras los especialistas comenzaban a evaluar las condiciones de la montaña. Las medidas permitieron mantener despejado el lugar y analizar la estabilidad del terreno después del desplazamiento de nieve.
Desde el complejo insistieron en la importancia de respetar las indicaciones del personal especializado, la señalización y las restricciones de acceso, especialmente cuando existen condiciones que pueden representar un peligro.
Uno de los puntos centrales es que la avalancha no ocurrió dentro del dominio esquiable habilitado de Chapelco. El desprendimiento se registró en la parte posterior del filo, un sector que se encuentra fuera de las áreas permitidas para la práctica del esquí.
Dos personas se encontraban descendiendo cerca del sector donde se produjo la avalancha.
Por ese motivo, las autoridades volvieron a remarcar la necesidad de permanecer dentro de los sectores habilitados y correctamente señalizados. Pese a la espectacularidad de las imágenes que registraron el fenómeno, no hubo personas heridas como consecuencia de la avalancha.
Por qué se producen las avalanchas de nieve
Las avalanchas son fenómenos característicos de las zonas montañosas y se producen cuando una masa de nieve pierde estabilidad y se desplaza repentinamente por una pendiente. Existen diferentes factores que pueden favorecer estos desprendimientos, entre ellos se encuentran la acumulación de nieve, los cambios bruscos de temperatura, el viento y la formación de capas inestables dentro del manto de nieve.
El viento puede desempeñar un papel especialmente importante después de una nevada, ya que es capaz de trasladar grandes cantidades de nieve y depositarlas en determinados sectores de una ladera. Estas acumulaciones pueden volverse inestables dependiendo de la inclinación del terreno y de la adherencia entre las distintas capas de nieve.
Además, el paso de personas por sectores no habilitados puede agregar una sobrecarga sobre un manto inestable y contribuir a desencadenar un desprendimiento.