Qué pasó. Braylen Carwell, un niño de 5 años, salió a celebrar Halloween en la ciudad estadounidense de Galion, Ohio, y terminó drogado. Junto a su padre el pequeño caminó por las calles de su barrio disfrazado pidiendo dulces pero en lugar de eso alguien le dio metanfetamina y Braylen terminó internado.











