Un violento episodio de maltrato animal generó indignación en San Miguel de Tucumán, luego de que un hombre fuera registrado por cámaras de seguridad pateando y golpeando a un perro de tamaño pequeño dentro de un edificio del Barrio Norte.
Como consecuencia de la situación, la dueña de la mascota sufrió una descompensación y debió ser internada por la impresión que le causó el ataque.
Un violento episodio de maltrato animal generó indignación en San Miguel de Tucumán, luego de que un hombre fuera registrado por cámaras de seguridad pateando y golpeando a un perro de tamaño pequeño dentro de un edificio del Barrio Norte.
El hecho ocurrió el domingo en un inmueble ubicado sobre Santa Fe al 200 y quedó filmado por las cámaras del lugar. En las imágenes se observa cómo el agresor sale del ascensor empujando un cochecito con una bebé y acompañado por una nena. La menor avanzó por el pasillo y, en ese momento, se cruzó con un perro chico que corrió hacia ella y le ladró, según relataron testigos.
Ante esa situación, el hombre reaccionó de manera violenta y pateó al animal en al menos dos oportunidades. La dueña del perro, una mujer de más de 70 años, lo increpó inmediatamente por la agresión, lo que derivó en una discusión.
Sin embargo, la violencia no terminó allí. De acuerdo con lo registrado por las cámaras y el testimonio de vecinos, el hombre tomó al perro de la correa, lo levantó del suelo y comenzó a golpearlo, mientras lo mantenía colgado del collar. En medio del ataque, también habría lanzado gritos y frases violentas dirigidas a la mujer, entre ellas: “¡Viva Hitler! ¡Mueran todos!”.
Tras el episodio, el perro logró alejarse y quedó inmóvil, mientras su dueña sufrió una descompensación por el shock emocional al presenciar la agresión.
La mujer debió ser internada por la impresión y, tras recibir atención médica, quedó bajo observación. Actualmente, se recupera en su domicilio.
Los damnificados radicaron una denuncia tanto por el ataque al animal como por las agresiones verbales sufridas por la propietaria. En paralelo, el consorcio del edificio evalúa posibles sanciones contra el vecino involucrado, mientras el caso genera un fuerte repudio en redes sociales.