En octubre se inició una nueva etapa de la educación con distanciamiento social, cuando el Consejo Federal de Educación aprobó el “Marco de análisis y evaluación de riesgo epidemiológico”. Allí se estableció un conjunto de indicadores que permiten hoy en día evaluar el riesgo epidemiológico en cada territorio del país.
Al respecto, la especialista detalló que “la creciente demanda social hacia el regreso a las escuelas y las respuestas que las autoridades educativas dan, reconoce los efectos negativos de la suspensión prolongada de las clases presenciales. En consecuencia, es probable que los consensos entre las autoridades educativas y los procesos de planificación para el regreso seguro a las aulas se aceleren e intensifique”.
Sin embargo, D´Allessandre sostuvo que pensando ya en el escenario para el próximo ciclo lectivo 2021 la restitución de la presencialidad plena en todo el territorio nacional no sea una posibilidad del corto plazo, sino “un sistema educativo impulsado por modelos híbridos en donde las instancias presenciales se combinen con instancias educativas sincrónicas y asincrónicas mediadas por tecnologías digitales”.