Y añadió: “La disrupción geopolítica que existe hoy en Ucrania, en Israel, en la tensión del Mar del sur de China aumenta la oportunidad, la oportunidad no va a estar siempre ahí. Por eso es importante generar confianza”.
En cuanto a la importancia de que la explotación de minerales relacionados a la producción de energía tiene que acompañado del respeto al medio ambiente, señaló: “Hay que considerar el interés de las comunidades, respetar a la gente que vive en esos lugares, hacer que los beneficios económicos lleguen a esos sitios, a las provincias donde están esos minerales y que conceda valor agregado a los países de origen. Hay que seguir lo que hizo nuestro campo, ganar esa confianza, seguir con el éxito del campo de la Argentina”.
Al hablar sobre la Argentina, reflexionó: “La Argentina está bien encaminada. Tiene un marco jurídico desde la década de 1990 que no se ha alterado, y eso favoreció la inversión. Esa inversión solo ha sido volátil por cuestiones de riesgo país, que cuando está bajo, la inversión baja y cuando está alto, sube. Y ha sido volátil además por el precio de las commodities, que cuando está bajo, la inversión baja. Pero el marco jurídico es bueno”.
Finalmente, concluyó: “Hay lugares en los que hay resistencia, pero en general está a favor. Y en aquellos en los que hay resistencia van a advertir que si prosiguen con esta actitud van a advertir con el tiempo que se quedaron fuera, que pierden empleo y que pierden ingresos. Las prácticas ambientales en la Argentina son buenas, por lo tanto los minerales de la Argentina son aceptados. Yo creo que las condiciones están todas dadas y ha habido una continuidad, a pesar de los cambios de gobierno y de navegaciones políticas, el orden jurídico de la década del noventa se ha mantenido”, concluyó.
*Por Adrián Sack, desde San Diego, Estados Unidos.