Fuego voraz

"Perdí todo, no me quedó ni una herramienta": el dramático testimonio del dueño del taller incendiado en Tres de Febrero

El fuego comenzó en un espacio de trabajo doméstico y se extendió rápidamente al resto de la vivienda. Vecinos intentaron contener las llamas hasta la llegada de los bomberos.

Perdí todo

"Perdí todo, no me quedó ni una herramienta": el dramático testimonio del dueño del taller incendiado en Tres de Febrero

Un incendio y explosión destruyeron un taller familiar en Loma Hermosa, partido de Tres de Febrero, y dejaron a una familia sin casa y sin sustento.

En diálogo exclusivo con A24, Alejandro, el dueño del lugar, contó cómo vivió los momentos previos al avance del fuego y el impacto que tuvo la pérdida total de su vivienda y sus herramientas.

Según relató, aún se desconoce el origen del siniestro. “La verdad que no sé qué pasó. Cuando ingreso al taller ya había un foco de incendio”, explicó. En medio de la urgencia, intentó reaccionar rápidamente para evitar que las llamas avanzaran.

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“Primero traté de llenar tachos, corté la luz de toda la casa y volví a donde estaba iniciándose el incendio. Pero cuando regresé con agua ya no me dejó entrar, se había propagado en cuestión de segundos”, describió. El calor era tan intenso que no pudo acercarse lo suficiente: “Pude tirar el agua, pero desde muy lejos, ni siquiera llegó a tocar el fuego”.

El avance fue inmediato y también afectó viviendas cercanas. Alejandro destacó que el trabajo improvisado de los vecinos fue clave para evitar consecuencias aún peores. “Hubiese sido mucho peor si no hubiese sido por los vecinos. Hay que agradecer a cada uno de los que aportó lo suyo para que esto no termine en una tragedia”, sostuvo.

El taller estaba pegado a su casa y ambos espacios resultaron destruidos. “Todo se perdió, todo”, resumió mientras recorría los restos de lo que era su habitación y el galpón donde trabajaba todos los días. “Ese era el galpón donde hacía todo”, dijo señalando el lugar completamente arrasado por el fuego.

El impacto es doble: perdió su hogar y también la fuente de ingresos con la que sostenía a su familia. El emprendimiento lo había iniciado durante la pandemia, tras quedarse sin trabajo como chofer. “Desde ese momento venía sobreviviendo con esto”, recordó.

Alejandro contó que no es la primera vez que enfrenta situaciones difíciles, pero aseguró que esta fue la más dura. “He superado inundaciones, robos… pero ahora no tengo con qué pelear. Es como luchar sin armas”, expresó, en referencia a que el incendio consumió todas sus herramientas de trabajo.

Durante la entrevista también destacó el acompañamiento del barrio. “Con los vecinos no tengo más que palabras de agradecimiento. Siempre me ayudaron, me dieron trabajo y cuando armé el taller, me aportaron lo que podían”, dijo.

Tras el incendio, no pudo pasar la noche en su casa porque el lugar quedó inhabitable. Mientras espera asistencia y la posibilidad de empezar a reconstruirse, remarcó que lo único que rescata en medio del drama es que no hubo víctimas. “Hay que agradecer que no haya pasado una tragedia”, concluyó.