El cuidado del medioambiente, el consumo responsable y la sustentablididad son palabras que comenzaron a hacernos ruido y que nos obligaron a repensar un montón de cosas, entre ellas, la forma en que consumimos ropa y todo el plástico que desechamos, que tarde o temprano termina contaminando los océanos y matando a los seres vivos que viven allí.
Hoy en día hay una cultura de consumo establecida conocida como "Fast Fashion" o "moda rápida", que hace alusión a la compra de ropa nueva, "a la moda" o de "esta temporada" y fabricada mediante procesos de producción más que cuestionables. Además, es ropa que luego termina siendo desechada rápidamente para ser reemplazada por una nueva prenda. A su vez, según una publicación de Red/Acción, el 60% de las prendas que usamos esta hecha de fibras sintéticas derivadas del petroleo. El 35% de los micro plásticos que terminan en el océano provienen de estas fibras y menos del 1% de la ropa desechada se recicla.
Para luchar contra esto es que surgen nuevos emprendimientos que proponen nuevas formas de consumo: entre ellas, el alquiler de ropa y la reutilización de plásticos con el fin de no desecharlos después del primer uso.
Además de Josefina y Malena, las fundadoras, el equipo lo completan María García, que se encarga del mantenimiento de las prendas, y Manuela Touceda, que se ocupa de la atención al público. Actualmente tienen dos showroom, uno en Palermo (CABA) y otro en Olivos (GBA). "Las clientes vienen, se prueban los vestidos, eligen el que más les gusta y se lo llevan por 6 días (aunque pueden reservarlo para fechas posteriores); y a su vez nos hacemos cargo de la tintorería. El ticket promedio de alquiler de es $1.500 pesos y los talles van desde el XS al XXL", detalla el equipo.
También ofrecen planes anuales para que las que tienen muchas fiestas puedan amortizar los gastos. "A medida que se fabrica más ropa, se acorta más la vida de las prendas, por eso proponemos como solución alquilar, para que de esta forma podamos extender el ciclo de vida de cada prenda, disminuyendo la contaminación y de esta forma encaminarnos hacia un mundo más responsable y sostenible". El objetivo de la marca es no desperdiciar ninguna prenda y que cuando la misma ya no pueda ser utilizada por su desgaste sea reciclada para crear una nueva prenda.
A su vez, el emprendedor agregó: "Menos del 1% de esto se recicla y el uso promedio de cada vaso es de 15 minutos. Nos dimos cuenta de que esto representaba un problema enorme pero también una gran oportunidad de generar un impacto positivo, no solo ambiental sino también económico y social. Por eso decidimos innovar con una propuesta basada en los principios de la economía circular y la reutilización como piedra angular. Ambos ya teníamos por ese entonces otros emprendimientos sustentables y fue algo natural y alineado a nuestros intereses".
En Qero EcoVasos tienen distintas matrices para diferentes modelos de vasos y la personalización o customización puede ser en serigrafía o full color: "Respecto de los materiales que utilizamos nuestra principal materia prima es el polipropileno, un tipo de plástico que de hecho es exactamente el mismo material del que están fabricados la mayoría de los vasos descartables. Nos gusta señalar esta contradicción porque nos demuestra que lo importante no es el qué, sino el cómo: cualquier material puede ser dañino para el ambiente si se lo usa irresponsablemente. Cada ecovaso puede reemplazar el uso de cientos de vasos descartables", comenta Esteban.
"Tan solo nosotros, en 7 años, logramos evitar casi 300 millones de vasos descartables entre Argentina, Chile, Uruguay y Bolivia. Y más importante que eso todavía, logramos transmitir un mensaje sustentable a millones de personas para que adopten hábitos más sustentables", concluye el titular de Qero EcoVasos.