La tensión vivida durante las últimas vueltas del Gran Premio de Madrid de la Fórmula 1 derivó en un delicado escenario fuera de las pistas. Franco Colapinto y Pierre Gasly, pilotos titulares de Alpine, mantuvieron un rocoso desenlace de carrera cuando el argentino alcanzó a su compañero —quien circulaba con un ritmo más lento al deber su parada en boxes— y no pudo superarlo de inmediato. Días después del evento, el piloto francés rompió el silencio para denunciar haber recibido graves ataques y amenazas de muerte dirigidos hacia su entorno más íntimo.





