Las capas de hielo que se formaron sobre lagunas y esteros, producto de las temperaturas extremas, son un fenómeno sumamente infrecuente en la región. En general, el clima en Iberá oscila entre 14°C y 22°C, y si bien en invierno puede descender, no suele bajar de los 5°C. Lo vivido esta semana rompe todos los parámetros.
Un ecosistema clave y en transformación
El evento climático pone el foco nuevamente sobre los Esteros del Iberá, una de las reservas de agua dulce más grandes del planeta, con aproximadamente 3.900.000 hectáreas de lagunas, bañados y esteros que se entrelazan formando un complejo laberinto hídrico. Este ecosistema se originó por los antiguos desbordes del río Paraná hace cerca de 8.000 años.
Además de su belleza natural, el Iberá representa un reservorio de biodiversidad sin igual. Allí habita una gran cantidad de fauna autóctona como carpinchos, yacarés overo y negro e inambúes, que conviven con especies amenazadas o en proceso de recuperación, como el aguará guazú, el ciervo de los pantanos y aves de pastizal como los capuchinos y corbatitas.
El sitio también es centro de programas de reintroducción de fauna desaparecida, como el yaguareté, el lobo gargantilla, el ocelote, el tapir, el pecarí de collar y el oso hormiguero. Por su tamaño y nivel de conservación, el Iberá es considerado uno de los pocos territorios viables del país para estas iniciativas.
¿Qué dice el pronóstico?
Según el Servicio Meteorológico Nacional, este jueves Corrientes volverá a registrar temperaturas muy bajas, aunque no tan extremas como las del miércoles. Se espera una mínima de 2° por la mañana y una máxima de 10° por la tarde. El cielo permanecerá mayormente despejado, con algunas nubes recién hacia la noche.