La puerta de la habitación estaba cerrada con llave, las dos ventanas abiertas y el televisor prendido a todo volumen. Cuando abrieron la habitación encontraron a Melani desnuda, ensangrentada, tirada en el piso con la cabeza apoyada sobre la cama.
“Cómo puede ser que en habitaciones donde todo se escucha, nadie sabe nada”, expresó Magalí.
“Se sospecha que al mismo tiempo que fue el asesinato se mudó. Tenia pagado el mes entero y de la nada pidió el flete y se fue”, aseguró Agustín. Ese mismo hombre le había dado una pista falsa a una de las amigas de Melani, lo que aumenta la sospechas.