Balance y perspectivas

Bitcoin: por qué fue un año especial y el 2022 puede ser aún mejor

En un año marcado por altos índices inflacionarios en varios países considerados poderosos, bitcoin aparece como una alternativa para las personas que buscan salvar sus ahorros frente a la desmedida impresión de dinero.
Adam Dubove
por Adam Dubove |
Bitcoin: la inmutabilidad de su política monetaria es un gran punto a favor.

Bitcoin: la inmutabilidad de su política monetaria es un gran punto a favor.

Bitcoin acaba de cerrar un gran año. Desde la adopción por parte de un país, pasando por la supervivencia a la prohibición de la minería en China, hasta llegar a una mayor adopción institucional, el año de Bitcoin ha sido especial. Y el 2022 también será especial, por las mismas y otras razones.

El fenómeno de la inflación es algo que conocemos bien los argentinos. Desde hace más de una década convivimos de manera ininterrumpida con el operativo gubernamental de saqueo más escandaloso de este siglo. Mientras que las expropiaciones, confiscaciones y pesificaciones son un evento que ocurre en un momento determinado, el proceso inflacionario se extiende en el tiempo y cada vez el nivel de violencia contra los ingresos y ahorros de la gente es mayor. Es decir, cada vez se “imprime” más dinero.

Los gobiernos del resto del mundo, en cambio, lograron mantener en las últimas décadas un ritmo de licuación de los ahorros de los ciudadanos menor: alrededor de un 2% anual, un nivel que muchos consideran tolerable e, incorrectamente, necesario.

Sin embargo, algo cambió en 2020. La crisis del Covid-19 sirvió como anillo al dedo a los gobiernos como excusa para expandir su alcance en todas las áreas de la vida de los individuos. Toques de queda, cuarentenas, permisos, y por supuesto una emisión descontrolada del dinero.

El impacto de la inflación

Las consecuencias de haber creado dinero de la nada en cantidades astronómicas ya se están empezando a reflejar en los altos índices de inflación alrededor del mundo. El último número reportado por Estado Unidos para el mes de diciembre ubica a la inflación anual en 6,8% y subiendo. En la Eurozona, es del 4,9%, mientras que Turquía tiene una inflación anual superior al 20%, Brasil del 10,7% y Rusia del 8,4%.

Este contexto es totalmente desfavorable para los cientos de millones de personas que viven en esas regiones. Ya están viendo cómo pierden poder adquisitivo sus salarios, como los precios se empiezan a elevar, y los bancos pagan míseras tasas de interés que no les permite a sus ahorros amortiguar el golpe de la inflación. Estos números se traducen en familias que pierden sus hogares, que no alcanzan a pagar sus hipotecas, o que ya no les alcanza para proveer las calorías recomendadas para sus integrantes.

Una situación que favorece a Bitcoin

Sin embargo, el regreso de la alta inflación al mundo después de décadas, será uno de los ejes que impulsará el crecimiento, totalmente orgánico, de Bitcoin. Sin dudas que deja un sabor más agrio que dulce.

El 2022 será un año en el que la adopción de Bitcoin se beneficiará principalmente del descalabro monetario que estamos siendo testigos a nivel global. Esto generará situaciones de angustia, decepción y tristeza entre aquellos que no actúen para proteger los muchos o pocos ahorros que tengan. La existencia de una red monetaria alternativa en estos contextos nos permite observar que Bitcoin también es como un bote salvavidas, en caso de que se hunda el barco.

Las características de esta criptomoneda la hacen una red monetaria muy atractiva, particularmente en contextos como este, con gobiernos voraces, ansiosos de hacerse de recursos.

La inmutabilidad de su política monetaria es un gran punto a favor. La emisión de Bitcoin está predefinida, habrá un máximo de 21 millones, cualquiera puede verificarlo, pero nadie lo puede cambiar. Sumado a que es posible custodiarlo de manera segura sin requerir de intermediarios, brinda garantías sobre los derechos de propiedad que hoy ningún Estado puede garantizar.

Criptomonedas al alcance de todos

Muchos de los cientos de millones de personas que están cayendo bajo la tragedia de la alta inflación no tienen la capacidad para elaborar sofisticadas estrategias de inversión, es más, ni siquiera tienen acceso a una cuenta bancaria. Los mercados financieros no están a su alcance, pero sí la posibilidad de mover parte de su dinero a la red monetaria Bitcoin, a través de las decenas de formas disponibles en todo el mundo.

Este rumbo que está tomando gran parte del planeta no es sorprendente. La búsqueda por lograr inventar dinero digital descentralizado nació hace más de 40 años, y no fue en el vacío, sino en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo de la moneda, y la pérdida de privacidad.

Si en el 2021 fueron instituciones y países los que protagonizaron varias de las grandes noticias del año para Bitcoin, en 2022 cientos de millones de personas comenzarán a mover parte de sus ahorros a una red monetaria que te blinda ante el silencioso robo que llevan a cabo los gobiernos, a través de la impresión de dinero.

Además, veremos cómo se aceleran las tendencias del año pasado: crecimiento de la red de pagos Lightning, mayor adopción institucional, el resultado de los Bonos Bitcoin salvadoreños y los inicios de la Bitcoin City en ese mismo país.

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