La salida del delantero se dio cuando River atravesaba su mejor momento en el partido. Incluso, Driussi había logrado convertir un gol que fue anulado por posición adelantada tras una jugada muy fina, lo que profundizó la sensación de frustración por una noche que pudo haber sido distinta.
Por qué preocupa tanto esta nueva molestia
Después de una pretemporada exigente, el cuerpo técnico confiaba en que Driussi pudiera dejar atrás un 2025 marcado por las lesiones. Su buen arranque había renovado el optimismo, pero este nuevo inconveniente físico vuelve a poner el foco en un historial clínico que empieza a inquietar seriamente.
Desde su regreso a River a comienzos del año pasado, a cambio de poco más de 10 millones de dólares, al delantero le costó encontrar continuidad. Cuando logró estar en plenitud física, fue una de las figuras de aquella racha positiva del equipo entre abril y junio de 2025. Sin embargo, una lesión en el tobillo durante el Mundial de Clubes frenó su impulso y nunca logró recuperar ese nivel de forma sostenida.
Un desgarro en sus primeros meses, otro posterior al esguince sufrido en Estados Unidos y ahora esta molestia muscular que podría transformarse en una nueva ruptura fibrilar forman parte de un recorrido que ya genera preocupación en el club.
Quién podría reemplazar a Driussi ante Tigre
Pensando en el próximo compromiso ante Tigre, Gallardo ya analiza alternativas. A priori, Maximiliano Salas aparece como la principal opción para ocupar el lugar de Driussi. Más atrás asoma Agustín Ruberto, quien no suma minutos oficiales desde 2024 tras haber sufrido una rotura de ligamentos a comienzos del año pasado y que es, hoy, el único centrodelantero natural del plantel.
Mientras se aguardan los resultados de los estudios médicos, en River reina la cautela. La ilusión de ver a Driussi consolidarse otra vez se enfrenta, una vez más, con el fantasma de las lesiones, en un momento donde el equipo necesita recuperar eficacia y estabilidad en ataque.