En la misma línea, el viernes pasado Macarena Collantes, madre de Bastián, había señalado que el parte médico de ese día era “bastante positivo”.
Cómo fue el accidente de Bastián
El accidente que dejó al niño en estado crítico ocurrió el 12 de enero, alrededor de las 19.50, en el sector de médanos de Pinamar conocido como La Frontera, un área de acceso exclusivo para vehículos 4x4. Este lunes, la Justicia bonaerense ordenó la suspensión inmediata de todas las actividades recreativas motorizadas en ese sector. La medida fue dispuesta por el Juzgado Civil y Comercial Nº 4 de Dolores a partir de un amparo presentado por el exdirector ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Pablo Martínez Carignano.
Al momento del choque, el UTV en el que viajaba Bastián, a upa de su padre y sin cinturón de seguridad, llevaba cinco ocupantes, tres de ellos menores de edad. El vehículo era conducido por Noemí Quirós. En tanto, la camioneta Volkswagen Amarok que impactó contra el UTV era manejada por Manuel Molinari, quien viajaba acompañado por su pareja, Brisa Soledad Martín.
Como consecuencia del impacto, el niño sufrió lesiones de extrema gravedad. Inicialmente fue internado en Pinamar y, una vez estabilizado, tres días después fue trasladado de urgencia en un helicóptero sanitario al Hospital de Mar del Plata.
El mismo día del siniestro se tomaron muestras de sangre a ambos conductores y al padre de Bastián para estudios toxicológicos. Los resultados, conocidos la semana pasada, arrojaron alcoholemia positiva para Molinari y Quirós. Por ese motivo, el Ministerio de Transporte de la provincia confirmó la inhabilitación de las licencias de conducir.
Si bien no conducía ninguno de los vehículos, Maximiliano Jerez, padre de Bastián, también está imputado en la causa que instruye el fiscal Sergio García, de Pinamar, bajo la carátula de “lesiones culposas”. En su caso, la pericia dio negativa tanto para alcohol como para estupefacientes.
Por el momento, el expediente avanza hacia la realización de la pericia accidentológica, considerada clave de cara a las futuras indagatorias de los tres imputados.
En paralelo, Sebastián Riglos, abogado defensor de Molinari, solicitó a la fiscalía un estudio de ADN sobre las muestras de sangre obtenidas el día del hecho, al plantear supuestas irregularidades en los envases utilizados para su conservación. El letrado alude a que su representado le dijo que no tomó alcohol ni el día del choque ni los anteriores.