Boca jugó una verdadera final frente a O'Higgins en Chile ya que tenía el objetivo de hacer valer el 1-0 de la ida y meterse entre los 16 mejores de la Copa Sudamericana. El conjunto de Rodolfo Arruabarrena no pudo sostener la ventaja, cayó por la mínima sobre el final, pero se logró imponer por 4-3 desde los doce pasos.





