La Selección de Brasil sufrió pero demostró que su mística permanece intacta cuando las papas queman en las instancias decisivas de la Copa del Mundo. Brasil se impuso por 2-1 ante Japón y clasificó a los octavos de final del Mundial 2026. El trámite no comenzó nada sencillo para el combinado sudamericano, ya que a los 28 minutos del primer tiempo, Kaishu Sano aprovechó un error en el mediocampo de la Canarinha, recorrió varios metros con la pelota dominada y colocó su remate lejos de la estirada del arquero Alisson para poner en ventaja a los nipones.





