El piloto de Pilar, que había sido convocado para disputar una serie limitada de Grandes Premios con Alpine en esta temporada, comenzó el fin de semana con buenas sensaciones desde los entrenamientos y logró una destacada clasificación al ubicarse décimo, su mejor posición de largada desde su desembarco en la máxima categoría. Ya en carrera, mantuvo un ritmo competitivo, especialmente en la primera parte, y cruzó la bandera a cuadros en el 13° lugar, siendo el mejor ubicado entre los pilotos de la escudería.
Más allá del resultado final, la performance de Colapinto fue una muestra de su capacidad para adaptarse al ritmo de la Fórmula 1 y de su temple para aprovechar las oportunidades. En una pista difícil, bajo condiciones cambiantes y con un auto que aún no logra pelear en igualdad de condiciones con los principales equipos, el argentino volvió a dejar una imagen positiva que alimenta su proyección internacional.
El próximo desafío para Colapinto será el Gran Premio de Austria, que se disputará el domingo 29 de junio en el tradicional circuito Red Bull Ring, ubicado en la localidad de Spielberg. La actividad en pista comenzará el viernes 27 con las sesiones de práctica. Se espera que vuelva a estar al mando del Alpine, en lo que sería su cuarta aparición en lo que va de la temporada.
Con cada participación, Colapinto no solo gana rodaje en una categoría extremadamente exigente, sino que también sigue captando la atención de los especialistas y del paddock, que ya lo señalan como una de las promesas más firmes de la nueva camada de pilotos. Su ingreso al Top 10 del Power Ranking no hace más que confirmar que está a la altura del desafío.