Por qué su llegada puede potenciar el gol desde el mediocampo
Ese rol ofensivo no es nuevo para Ascacíbar. De hecho, es una de las facetas que más desarrolló en los últimos años. Primero con Enzo Pérez cubriéndole las espaldas y luego con distintos volantes centrales, el platense logró mejorar notablemente su presencia en el área rival.
Desde su regreso a Estudiantes en 2023, convirtió 18 goles y repartió cinco asistencias, números que explican por qué Úbeda lo ve como una solución a uno de los grandes déficits actuales del mediocampo de Boca: la falta de gol. Un rol que Tomás Belmonte ocupó en el amistoso ante Olimpia y en el debut del Apertura frente a Deportivo Riestra, pero que podría encajarle aún mejor al Ruso.
Qué mantiene de su perfil defensivo
Más allá de su crecimiento ofensivo, Ascacíbar no perdió las cualidades que lo destacaron desde joven. Su capacidad de quite, lectura defensiva y agresividad para recuperar la pelota siguen siendo parte de su ADN futbolístico, atributos que en su momento lo llevaron a integrar selecciones juveniles y dar el salto al fútbol europeo.
Ese equilibrio entre despliegue, recuperación y llegada al área es uno de los motivos por los que su presencia genera expectativa en un Boca que necesita intensidad en la mitad de la cancha.
Cuál es el problema que Boca todavía no logra resolver
Si Ascacíbar puede ayudar a cubrir el déficit de gol, la gestación de juego sigue siendo una cuenta pendiente. Con Paredes cada vez más presionado por los rivales, algo que se notó en La Plata y en varios partidos del tramo final de 2025, el equipo pierde claridad y depende de acciones individuales de Exequiel Zeballos o de la pelota parada.
Ander Herrera eleva el nivel cuando está en cancha, pero su físico no le permitió completar un partido desde su llegada. A eso se suman las lesiones de Alan Velasco y Carlos Palacios, dos futbolistas que podrían asumir responsabilidades creativas.
En ese escenario, Ascacíbar aparece como una pieza importante, aunque parcial. Puede aportar gol y dinámica, pero no resolver por sí solo el armado del juego. Cómo complete Úbeda ese rompecabezas —con lo que tiene, con un refuerzo o con algún juvenil— será una de las claves del Boca que viene.