Desconcierto en la despedida de Marcelo Araujo: el insólito error que impidió el último adiós
Los familiares, amigos y colegas del mítico periodista se reunieron en el cementerio de la Chacarita para despedir sus restos.
El insólito error durante la despedida a Marcelo Araujo que enojó a sus familiares y amigos
La despedida de Marcelo Araujo, una de las voces más emblemáticas del fútbol argentino, quedó marcada por la tristeza y la sorpresa. Este martes por la mañana, familiares y amigos se acercaron al Cementerio de la Chacarita para darle el último adiós, pero un error inesperado cambió por completo la ceremonia.
Según relataron allegados, el coche fúnebre trasladó el cuerpo directamente al crematorio sin pasar por el lugar donde se realizaba la despedida, lo que impidió que los presentes pudieran rendirle homenaje como estaba previsto.
Uno de los testigos del episodio fue José “Chiche” Almozny, quien expresó su desconcierto: “El féretro entró por atrás y nunca lo vimos. Nos sorprendió muchísimo porque nunca había pasado algo así”.
Embed
Sorpresa, enojo y un homenaje improvisado
Quienes asistieron al cementerio aguardaban el momento habitual en el que el cajón es colocado para las palabras de despedida. Sin embargo, eso nunca ocurrió.
“Estábamos esperando, como siempre, frente a la escalinata. De repente alguien dijo ‘ya está’, pero nadie entendía qué había pasado”, explicó Almozny.
La situación generó malestar entre los presentes, que se retiraron sin respuestas claras sobre lo ocurrido.
Marcelo Araujo
Ante la imposibilidad de realizar una despedida formal, el círculo íntimo del periodista improvisó un homenaje: formaron una ronda y lo despidieron con un aplauso cerrado.
Entre los asistentes estuvieron figuras del ambiente como Claudia Villafañe, Martín Liberman, Alejandro Apo, Fernando Niembro y Miguel Ángel “Tití” Fernández, entre otros colegas y seres queridos.
Una voz histórica del fútbol argentino
Araujo falleció el lunes a los 78 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires, tras complicaciones derivadas de una neumonía.
Nacido como Lázaro Jaime Zilberman, se convirtió en una figura central del relato deportivo desde las décadas del 80 y 90, especialmente por su trabajo en Fútbol de Primera, donde formó una dupla inolvidable con Enrique Macaya Márquez.
Más adelante, también fue una de las voces principales de Fútbol para Todos, consolidando su lugar como referente para varias generaciones de hinchas.
La despedida accidentada no hizo más que reforzar el sentimiento de pérdida entre quienes lo admiraban: una voz que marcó época se fue sin el homenaje que muchos esperaban darle en su último adiós.