En una jugada dentro del área, Palermo recibió de espaldas al arco con la marca de Eduardo Berizzo. El delantero giró rápidamente y sacó un remate cruzado que superó la estirada del arquero Roberto Bonano.
El gol terminó sellando el triunfo 2-1 para Boca en una nueva edición del clásico más importante del fútbol argentino.
Por qué ese momento quedó marcado en la historia de Boca
Ese equipo dirigido por Carlos Bianchi estaba integrado por figuras como Juan Román Riquelme, Óscar Córdoba y Guillermo Barros Schelotto.
La victoria en ese Superclásico formó parte de una etapa muy recordada para el club, que terminaría consagrándose bicampeón y alcanzando una racha histórica de 40 partidos invictos.
Ese proceso sería además el punto de partida para una de las etapas más exitosas en la historia de Boca, que un año más tarde conquistaría la Copa Libertadores 2000 y luego vencería al Real Madrid en la Copa Intercontinental 2000 disputada en Japón.
Con el paso de los años, el gol de Palermo y el relato de Araujo se transformaron en un clásico de internet. Cada aniversario del Superclásico o cada nuevo cruce entre Boca y River vuelve a viralizar ese momento que combina una definición histórica con una narración que quedó para siempre en la memoria del fútbol argentino.