A pesar de su defensa, los fiscales sostienen que las pruebas en video muestran una agresión deliberada y sostenida, que provocó fracturas y daños severos en la víctima.
Qué dijo el taxista tras el ataque
El testimonio de Kadir Bicer fue estremecedor. En su declaración ante el tribunal, relató cómo el pasajero comenzó a hablar solo y a reírse sin motivo: “Le pregunté de dónde era y abrí la aplicación de traducción. Me arrebató el teléfono y lo tiró al suelo. Me metió los dedos en los ojos. Me giró el cuello”.
El conductor agregó que el ataque se intensificó mientras conducía a 90 km/h: “Me mordió la mano. Me sangraban la mano y el ojo. Después me robó dinero y me siguió golpeando cuando logré detener el auto”.
Bicer denunció que el agresor lo arrojó al suelo y lo pateó en la cabeza varias veces, provocándole pérdida de visión y lesiones permanentes. Según sus palabras, el boxeador habría sustraído unos 60.000 liras turcas y 45 euros, además de causar daños materiales en el vehículo.
Qué consecuencias enfrenta el boxeador Ross Kitchen
La Fiscalía General de Estambul lo acusa de “lesiones dolosas con agravantes que provocaron fracturas óseas con premeditación monstruosa” y “robo con agravantes”. El tribunal dispuso su prisión preventiva y programó una nueva audiencia para evaluar los daños y perjuicios reclamados por la víctima.
Por su parte, la defensa del boxeador insiste en que su reacción fue consecuencia de un desequilibrio mental y no de una intención criminal. Aun así, los videos aportados por la investigación muestran tanto la agresión dentro del taxi como los momentos posteriores, cuando el acusado fue detenido por las autoridades turcas.
Cómo sigue el caso en la justicia turca
El proceso judicial continúa abierto. La próxima audiencia definirá si se acepta la solicitud de indemnización presentada por Bicer, quien declaró: “Me he quedado ciego, tengo pesadillas todas las noches. He perdido una extremidad. Ninguna de mis lesiones se ha curado”.
El caso conmocionó al Reino Unido y Turquía, no solo por la violencia del ataque sino también por el impacto de las imágenes difundidas en redes sociales. Kitchen, que no registra combates fuera del Reino Unido, permanece detenido mientras se aguarda la sentencia que podría marcar un precedente en materia de agresiones internacionales cometidas por deportistas profesionales.