La UEFA emitió un duro comunicado señalando que la decisión adoptada de suspender, por un período de prueba de un año, la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja cruzó una línea roja y es una decisión injustificable. Desde el organismo del Viejo Continente sostuvieron que el fútbol se basa en reglas que constituyen el fundamento de una competencia justa, honesta y transparente. Asimismo, recordaron que una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una medida discrecional, sino un principio establecido en el reglamento que no puede quedar sujeto a excepciones, argumentando que es una injusticia con los futbolistas de otros países que ya atravesaron la misma situación y cumplieron regularmente su sanción.
Cómo reaccionó Bélgica ante la habilitación de Folarin Balogun
El próximo rival de los Estados Unidos en la llave de octavos de final puso el grito en el cielo y ya evalúa severas medidas legales para defender sus derechos deportivos.
La respuesta de la Real Federación Belga de Fútbol fue inmediata, expresó su “sorpresa” por la decisión y anunció que analiza todas las vías legales disponibles para impugnarla. A través de un documento oficial, las autoridades manifestaron que están estudiando todas las opciones posibles con el fin de proteger los derechos legítimos de todos los equipos participantes y salvaguardar los principios fundamentales del juego limpio. De hecho, portales locales como el diario belga De Standaard informaron que la federación incluso evalúa presentar un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), mientras que el entrenador de Bélgica, Rudi Garcia, también cuestionó la medida y llegó a compararla con “una broma del Día de los Inocentes”, reflejando la indignación total del plantel europeo.