Jack Doohan quedó en el centro de la polémica tras el Gran Premio de Japón. El piloto australiano, que corre para Alpine, habría violado dos artículos del reglamento médico de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y ahora enfrenta posibles sanciones que van desde multas económicas hasta la suspensión de su Superlicencia de Fórmula 1.













