Cuáles son los motivos futbolísticos que aceleraron la despedida del capitán
A los 39 años, el astro demostró una lucidez impecable para evaluar su momento físico y el futuro de la Selección. El propio Messi entendió que torneos como la Copa América 2028 o el Mundial 2030 quedaban demasiado distantes en su carrera. "Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento", explicó a corazón abierto, argumentando además que la exigencia de representar al país requiere un estado pleno: “Me vacié, ya no tengo más para dar”.
A pesar de haber sostenido un nivel superlativo en Estados Unidos —donde registró ocho goles, incluyendo un triplete en el debut, y cuatro asistencias en ocho presentaciones—, el rosarino decidió no interferir en el recambio generacional. Así como en su momento surgieron figuras como Julián Álvarez, Enzo Fernández o Alexis Mac Allister, Messi remarcó que "vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar", abriéndole el paso a talentos jóvenes como Nico Paz y Valentín Barco.
El capitán se despide con el orgullo intacto y una vitrina dorada: campeón del mundo, bicampeón de América y ganador de la Finalissima. Un legado eterno para quien regaló momentos soñados y transformó para siempre la historia de la Selección Argentina.