Además, esa no fue la arenga principal del capitán. Antes, ya dentro del vestuario, tanto Messi como el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni habían pronunciado un discurso más extenso. El mensaje del túnel fue apenas una última indicación antes de salir al campo y tomó relevancia porque fue captado por las cámaras.
Los cruces del final
La tensión que se vivió después del partido alimentó las especulaciones. Tras el triunfo español hubo cruces entre futbolistas de ambos seleccionados. Nicolás Otamendi encaró a Rodri y le recriminó las declaraciones que había realizado durante la semana junto con Aymeric Laporte para, según entendían en el plantel argentino, intentar condicionar el arbitraje de Slavko Vincic. Luego también hubo encontronazos entre Leandro Paredes y Eric García, en los que intervinieron Nahuel Molina y Gavi, mientras que Roberto Ayala discutió con Dani Olmo hasta que Scaloni logró calmar la situación.
Pese a la derrota, Argentina estuvo cerca de llevar la definición a los penales con una volea de Giuliano Simeone que se fue por encima del travesaño en los minutos finales. Tras el encuentro, Messi permaneció varios minutos solo sobre el césped, recibió el abrazo de Lamine Yamal y más tarde se emocionó durante la premiación al escuchar el reconocimiento de los hinchas argentinos.
En su primer mensaje público después de la final, el capitán agradeció el apoyo de los hinchas, felicitó a España por el título y destacó el recorrido del equipo en el torneo. Sin embargo, evitó hacer referencias a su futuro en la Selección, por lo que mantuvo abierto el interrogante sobre su continuidad en la Albiceleste.