Con ese mensaje, el delantero dejó en claro que no está en sus planes dejar Boca, a pesar de los rumores y los cuestionamientos. Su intención es seguir en el club hasta el final de su contrato, que vence en diciembre de este año, y pelear por revertir su presente.
El uruguayo atraviesa una etapa compleja: no logró todavía estar a la altura de lo que se esperaba de él, principalmente en lo que respecta a su nivel físico y su aporte goleador. Su participación en el Mundial de Clubes, donde Boca se despidió rápidamente con una actuación para el olvido, reavivó las críticas y generó dudas sobre su continuidad.
A pesar de eso, puertas adentro, Cavani sigue siendo una figura muy valorada por su liderazgo y compromiso dentro del grupo. Es un referente en el vestuario y mantiene el respaldo de sus compañeros y del cuerpo técnico encabezado por Miguel Ángel Russo.
Días atrás, su representante, Walter Guglielmone, también había despejado cualquier especulación sobre una posible salida. “Cavani no se va a ir de Boca. La única forma que se vaya de Boca es si Riquelme se lo pide”, aseguró en diálogo con el periodista Alexis Dassie, dejando en claro que el delantero está decidido a continuar.
El Matador eligió quedarse. Y, fiel a su estilo, avisó que dará pelea hasta el último día.