Vestido de celeste, relució con su atuendo acompañado en el podio por el campeón mundial británico Kieran Reilly y el francés Anthony Jeanjean.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue el encargado de entregarle al argentino su medalla de oro. Ahora, gracias a él, Argentina inauguró su medallero, y lo hizo con el casillero más preciado.
La ceremonia fue por de más emotiva, no sólo por el logro deportivo del cordobés, sino porque además se escuchó por primera vez el himno argentino en los Juegos Olímpicos desde Río 2016, cuando Los Leones, Paula Pareto y Santiago Lange-Cecilia Carranza ganaron el oro.
El Maligno Torres hizo historia en los JJ.OO.
El "Maligno" Torres tuvo una actuación brillante e hizo historia. Nacido en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, pero nacionalizado argentino y radicado en Córdoba, se llevó la medalla de oro.
Aunque sus dos pasadas fueron espectaculares, se le contabilizó la mejor, la primera, con una valoración de 94,82, suficiente para quedarse en lo más alto del podio olímpico. Esta es la primera celebración argentina en París.
Por su marca en la clasificación (7° de 9), Torres Gil fue el tercero en salir a la pista. Con sus 94,82 en la primera pasada, estableció la referencia de la competición. Tras esta carrera, quedaban seis riders de la primera ronda y una segunda ronda completa, lo que añadió emoción, intriga y ansiedad a su consagración final.