En el complemento, Racing mantuvo la fe y siguió buscando. A los cinco mi
nutos, Balboa avisó con un cabezazo desviado tras un centro de Gabriel Rojas. Del otro lado, Peñarol respondió con dos ocasiones seguidas: primero Javier Cabrera, que no pudo definir a tiempo por el cierre de Rojo, y luego Sosa, cuyo remate bajo fue controlado por Arias.
El desahogo llegó a los 37 minutos. Vergara, recién ingresado, encaró al área y obligó a Cortés a dar un rebote. En la segunda jugada, Emanuel Gularte derribó a Martínez y el árbitro sancionó penal. El propio “Maravilla” se hizo cargo y con un derechazo alto al ángulo puso el 2-1, ratificando su condición de jugador decisivo.
Los minutos finales fueron de puro suspenso. Cabrera estuvo a centímetros del empate con una gran jugada individual, y poco después Gastón Martirena lanzó un centro rasante que Martínez no alcanzó a conectar. Cuando los penales parecían inevitables, Arias se lució con una doble tapada que mantuvo con vida a la Academia. Aun así, Costas decidió realizar el cambio y mandó a la cancha a Facundo Cambeses, pensando en la definición desde los doce pasos.
Y en el cuarto minuto de adición llegó el golpe final. Un tiro libre desde la derecha encontró a Franco Pardo sin marca por el segundo palo: el defensor se elevó y de cabeza sentenció el 3-1 que desató el delirio en Avellaneda. Todavía hubo lugar para un último susto, con un doble rechazo que casi termina en gol en contra, pero el pitazo final selló la clasificación a cuartos, donde Racing se medirá con Vélez.