Aunque Colombia venció 2-0 a Suiza en la última fecha del grupo, el triunfo no alcanzó para avanzar a octavos de final. La temprana eliminación generó una enorme frustración en el país, donde el fútbol estaba atravesado por intereses económicos, apuestas ilegales y vínculos con el narcotráfico.
En aquellos años, varios carteles narco mantenían relaciones con dirigentes, clubes y apuestas clandestinas alrededor del fútbol colombiano. Por eso, tras la eliminación, comenzaron a circular versiones sobre pérdidas millonarias de dinero vinculadas al fracaso de la selección en el Mundial.
El asesinato de Andrés Escobar tras la eliminación de Colombia
Diez días después del partido ante Estados Unidos, durante la madrugada del 2 de julio, Andrés Escobar salió con amigos a un local bailable de Medellín. Según reconstruyó la investigación, al retirarse del lugar mantuvo una discusión en el estacionamiento con varias personas que comenzaron a recriminarle el gol en contra del Mundial.
La situación escaló rápidamente. Humberto Muñoz Castro, guardaespaldas de empresarios relacionados con el narcotráfico, sacó un arma y le disparó en varias oportunidades. Testigos aseguraron que incluso gritó “gol” después de cada disparo, en una escena que conmocionó al país.
El futbolista fue trasladado de urgencia a un hospital, pero murió poco después a causa de las heridas. Tenía 27 años.
Con el correr de los años surgieron numerosas teorías sobre el trasfondo del crimen y posibles conexiones con el narcotráfico colombiano. Aunque muchas veces se mencionó el nombre de Pablo Escobar por el peso que tuvo en el fútbol del país durante los años 80 y principios de los 90, nunca se comprobó una relación directa entre el capo narco y el asesinato del defensor. De hecho, Pablo Escobar había muerto en diciembre de 1993, varios meses antes del Mundial de Estados Unidos.
La investigación judicial determinó que Humberto Muñoz Castro fue el autor material del crimen. En 1995 fue condenado a 43 años de prisión, aunque posteriormente la pena fue reducida y recuperó la libertad tras cumplir cerca de 11 años detenido.
La muerte de Andrés Escobar provocó conmoción mundial. Miles de personas asistieron a su funeral en Medellín y distintas figuras del fútbol expresaron su dolor por lo ocurrido. Con el paso del tiempo, el caso quedó como uno de los capítulos más oscuros en la historia del deporte y como símbolo de la violencia que rodeó al fútbol colombiano durante aquella época.