La presentación del proyecto para el impulso de esta industria busca revertir la crisis del sector y plantear un desarrollo de cara a 2030. “La caída fue monumental y estrepitosa en los dos años. Pasamos de 900 mil autos patentados, en 2017, a 800 mil en 2018 y para este año vamos a terminar con 460 mil vehículos”, señaló Salomé.
Frente al impacto del impuesto y las cifras críticas de la industria, el representante de concesionarios argumentó que “es coyuntural” y “nosotros estamos en contra de subir la carga impositiva de los vehículos".
Y aclara: "Un auto salido de fábrica de $ 1.300.000 al precio de venta (con IVA incluido) cuesta $1.800.000. La cantidad de vehículos de marcas generalistas que superan esta cifra son muy pocos y la medida, creo, atenta más contra la línea premium”.
Hasta el momento, los vehículos de más de $1.832.000 (a precio mayorista) estaban alcanzados por una alícuota del 20%, por lo que con esta medida su valor se incrementaría un 25%. Mientras, los autos desde $2.400.000 pasarían a una alícuota del 35%, que significaría un incremento en el precio del parque automotor de alrededor de 54%.