Bronca, desconcierto y mucha crítica: cómo vivió parte del círculo rojo la escalada del dólar desde Recoleta
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Bronca, desconcierto y mucha crítica: cómo vivió parte del círculo rojo la escalada del dólar desde Recoleta

Los pasillos del Alvear Palace Hotel eran un hervidero. Los tonos y los diagnósticos sobre la llegada del dólar a $40 y las tasas al 60% que allí se mostraban diferían de la mirada atenuada y confiada que salían de boca de los funcionarios oficiales dentro del auditorio.

Eran dos realidades distintas en la nueva edición del Council de las Américas.

Tenues autocríticas y negación de "fracaso económico", por el lado de los hombres del Gobierno, versus descarnadas frases del empresariado y el sector productivo (siempre en off) que remarcaban que "esto se venía venir".

En cada charla informal se percibía como denominador común la crítica a la impericia sobre el manejo de las variables del equipo económico. En paralelo, el dólar pasaba de $34,40 a $40.

"Hoy las perspectivas de las industrias y de los comercios están muy complicadas porque no hay hoja de ruta ni un plan de gobierno específico", se animó a lanzar a A24.com José Urtubey, directivo de la Unión Industrial, hermano del gobernador de Salta, y uno de los más críticos.

"Por lo que escuchamos en este lugar parecería que venimos a misa y a reducirnos a cuestiones de fe, pero nadie dice cómo vamos a pagar las cuentas", agregó sacándose el casete y confrontando con el "positivismo" que ahora enarbola el macrismo.

Algunos industriales reclamaban que con el FMI se tendría que estar negociando que un porcentual de los recursos vayan a la producción y a bajar impuestos. También alertaban que con esta escalada desmesurada de las tasas de interés, las pymes tendrían vedado el crédito para invertir.

Un empresario del sector de consumo estaba desconcertado ante la disparada del billete verde. Como él, había muchos que entendían que el traspaso a precios de esta devaluación va a herir fuertemente el salario real y afectar aún más el consumo. Ese círculo vicioso nadie lo quiere, pero muchos discrepan en cómo evitarlo.

"Hay herramientas para controlar lo que está pasando", se escuchó menos pesimista a Gabriel Martino, presidente del HSBC en diálogo con periodistas. Martino consideró que es una buena medida el pedido de adelantamiento de desembolsos al FMI y remarcó que en general los bancos están sólidos y "bien capitalizados".

Por su parte, un encumbrado hombre de la Bolsa porteña no se cansaba de ponderar la sabiduría del mercado y culpaba a los movimientos que llevaban al dólar a los $40 a la "desconfianza".

A esa línea de adoración al mercado se sumaba Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Chrysler Automobiles (FCA). "Liberenlo rápido y llega a un equilibrio", dijo a A24.com. Y agregó: "El BCRA no tiene que intervenir. La tasa baja automáticamente". E insistía en que hay que recobrar la confianza.

Desde otra visión de política económica, un empresario culpó al "modelo que alienta la especulación financiera" que "promueve este gobierno" como un factor desencadenante de esta crisis. En ese marco el sector bancario fue un gran beneficiario en detrimento de sectores productivo, argumentaba.

"Ya sabemos que los capitales especulativos cuando hay problemas se quieren ir y ahora no tienen restricción para hacerlo. Para que se queden un rato más les aumentamos la tasa, se quedan un rato, pero después se vuelven a ir y generan todo esto que vemos ahora", graficó un político y empresario de la oposición entre la vehemencia y la bronca.

"Todos los amigos de Caputo, como el JP Morgan y otros bancos inversores son los que fugan la plata, porque tienen la información que de esta crisis es difícil salir", sumaba pimienta a la mañana, en diálogo con A24.com.

La mala comunicación, la falta de sutileza para aplicar el ajuste y la "falta de sensibilidad" para olfatear cómo los recortes pegan en la economía real fueron críticas que se oían de boca de muchos mientras tintineaban las cucharas de café durante un receso en el lobby del coqueto hotel de Recoleta.

La política estuvo presente. El Gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, se mantuvo cauto y le diagnosticó a este medio: "Hay situaciones estructurales y hay errores del gobierno. Pero lo mejor es fortalecer el liderazgo del presidente y acercarle sugerencias de buena fe".

Remarcó que es preciso tener miradas "estrategicas y no coyunturales". Y añadió: "Requerimos acuerdos mínimos para hacer un capitalismo serio en el que funcionen las reglas".

El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, también apeló a la figura de la falta de confianza y apuntó al Gobierno: "Tiene que mostrar las variables de política económica que hacen que vayamos a cumplir nuestras metas financieras, monetarias y fiscales".

Pidió, además, que se trate "seriamente" el presupuesto 2019, algo que ayudará a generar esa confianza perdida.

Por su parte el titular de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina, sostuvo tajante a A24.com. "La crisis hay que solucionarla por otro lado".

Así se mostró opuesto a que haya algún tipo de modificación al alza de algún tipo de retención para mejorar los ingresos del Estado.

Al borde de las 13, el salón del evento se fue despoblando. El dólar ya pasaba los $41.

Por la avenida Alvear se circulaba lento dada la gran cantidad de autos de alta gama con vidrios polarizados que estaban en doble fila. Cada participante abordó su coche. Mientras se alejaban del lujoso hotel, sin duda, cada uno se preguntaba a cuánto iba a terminar el dólar hoy.