El pedido, agregó, se fundamenta en que el abogado principal del fondo, Paul Clement, tiene compromisos profesionales y personales que le dificultan preparar la presentación dentro del plazo original.
Tras conocerse la decisión del Segundo Circuito, Burford Capital expresó su disconformidad en un comunicado. “La decisión del Segundo Circuito es, sin duda, muy decepcionante y representa un notable abandono de los derechos de los accionistas minoritarios de la Bolsa de Nueva York”, señaló la firma. No obstante, también advirtió que siempre "existía riesgo asociado con litigar" en tribunales estadounidenses y dejó abierta la posibilidad de nuevas acciones si no se revierte el fallo.
El fondo, dirigido por Christopher Bogart, anticipó que pedirá una revisión del caso ante el pleno de la Cámara, procedimiento conocido como “en banc”, aunque reconoció que este tipo de solicitudes se conceden en pocas oportunidades. También evaluará, en una instancia posterior, recurrir a la Corte Suprema de Estados Unidos.
Además, sin mencionarlo de forma explícita, la firma deslizó la alternativa de acudir al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, organismo del Grupo Banco Mundial donde la Argentina enfrenta numerosos reclamos de inversores extranjeros.
El fallo que benefició al país sostuvo que, según el derecho argentino, los estatutos de YPF no constituyen contratos bilaterales exigibles entre accionistas y que la Ley General de Expropiaciones regula de manera integral estos procesos. Con ese criterio, la mayoría del tribunal concluyó que los daños reclamados por incumplimiento no resultan reconocibles, lo que dejó sin efecto la condena multimillonaria.