Las autoridades fiscales italianas acusaron a Fiat de haber infravalorado a Chrysler con el fin de pagar menos impuestos, lo que el fabricante de autos italo-estadounidense niega. Según la agencia Bloomberg, que tuvo acceso al documento de la fiscalía, rebajó su precio de compra en 5.100 millones de euros, es decir, 5.600 millones de dólares.










