Ahora bien, la CNV impuso que cuando se compra un título, se lo debe mantener obligatoriamente 72 horas en cartera antes de poder venderlo. Esas 72 horas es lo que se denomina en la jerga bursátil como “parking”. Eso hace que quien compra dólares en la Bolsa los vea acreditados en su cuenta a los tres días. Y que el precio al que compra dólares lo sepa fehacientemente a las 72 horas, cuando cierra la operación.
La venta de dólares en la Bolsa, en cambio, no tiene “parking”. Quien vende, ve acreditados sus pesos inmediatamente. Sabe al momento, además, el precio de la transacción.
En paralelo, hay intervención oficial en el dólar “MEP” y “contado con liqui” vendiendo títulos públicos, logrando también bajar la cotización de la moneda norteamericana. La crítica aquí pasa porque quien interviene es el FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad) del ANSES, lo que habitualmente se denomina como el “dinero de los jubilados”. Esta venta de bonos del FGS hace caer al precio de los bonos, sube el riesgo país y en definitiva es como lanzar deuda al mercado a tasas de 16% en dólares.
Ayer, el Ministerio de Economía emitió deuda y se alzó con $254.671 millones. ¿Sirve para desactivar presión al dólar? Lo positivo de la operación es que destinó $100 mil millones a cancelar deuda del Tesoro con el BCRA. Es decir que es dinero que se retira de circulación. Pero la deuda emitida en su mayor parte está indexada por inflación o bien por el tipo de cambio oficial. Emitir deuda con este tipo de indexación, cuando la expectativa de suba del dólar es de 130% (la brecha del oficial con el dólar en la Bolsa), no parece lo más adecuado.
Para tener una idea de la operación hay que consignar que Martín Guzmán emitió $130.000 millones en bonos “dólar linked” a 18 meses, es decir que ajustan por la moneda norteamericana. Dado que las operaciones a futuro tienen una tasa implícita de 80% a un año, entonces sería como haber emitido deuda con ese rendimiento. La probabilidad de que en caso de que se desate una crisis cambiaria estos bonos no se paguen es elevada. Como la de Macri, la deuda de Guzmán no es “sostenible”.
En definitiva, lo que realmente descomprime al mercado cambiario es el freno en la emisión de pesos. Y ello implica una reducción del déficit fiscal, mucho mayor que el 4,5% del PBI estimado para el 2021.