En este contexto, el plazo fijo tradicional todavía no puede compensar completamente la inflación, lo que significa que el ahorrista podría estar perdiendo poder adquisitivo con el tiempo. Sin embargo, es posible aumentar la rentabilidad del plazo fijo tradicional y ganarle a la inflación si se considera la tasa efectiva anual (TEA), que ya es del 113%.
Para lograr una mayor rentabilidad, se puede renovar el depósito realizado junto con los intereses ganados cada 30 días durante un período consecutivo de 12 meses. Esto significa que, si se mantiene invertido el capital inicial junto con los intereses conseguidos durante todo un año seguido, se terminará consiguiendo una renta que superará a la proyección de los economistas de 100% de IPC nacional para todo el 2023.