A esos interrogantes se suma la incertidumbre política y electoral de cara a 2027, con dudas sobre la continuidad del rumbo económico y la futura conformación de la oposición.
En Wall Street, en cambio, el Dow Jones avanzó 3,01%, el S&P 500 subió 1,70% y el Nasdaq ganó 1,69%, en una jornada de recuperación tras los resultados electorales estadounidenses. iProfesional+2
La divergencia vuelve a poner en evidencia que el comportamiento de los activos argentinos no depende solamente del contexto internacional: las dudas sobre la economía doméstica y el financiamiento siguen pesando sobre la deuda soberana.
Por su parte, el dólar BNA, el oficial, también está en movimiento: se ofrece a $1.570 para la venta.
La macroeconomía argentina no puede hacer pie
Los mercados financieros argentinos volvieron a mostrar una fuerte señal de debilidad y profundizaron su desacople respecto del escenario internacional. Pese al fuerte repunte de Wall Street después de la derrota electoral de Donald Trump en Estados Unidos, los bonos soberanos en dólares continuaron cayendo y el riesgo país registró una nueva escalada, que durante la jornada de este jueves llegó a los 918 puntos básicos, un incremento de 63 unidades (7,39%).
El deterioro de los activos locales contrasta con el optimismo que se instaló en las principales bolsas internacionales. La victoria demócrata en las elecciones de medio término estadounidenses y el avance opositor en ambas cámaras del Congreso generaron una reacción positiva entre los inversores. El Dow Jones llegó a subir más de 3%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq también registraron avances.
Sin embargo, ese escenario favorable no alcanzó para revertir la tendencia negativa de los activos argentinos. Por el contrario, los inversores mantienen la cautela y vuelven a concentrar su atención en los problemas propios de la economía local, especialmente la capacidad del Gobierno para garantizar los compromisos financieros de los próximos años.
El riesgo país, elaborado por el banco JP Morgan, había comenzado la jornada en torno de los 852 puntos, después de aumentar 24 unidades en la rueda anterior. Pero la presión vendedora se profundizó durante el jueves y llevó al indicador por encima de los 900 puntos, un nivel que vuelve a encender las alarmas en el mercado financiero. El Cronista+2
Caen los bonos y aumenta la desconfianza de los inversores
La tendencia negativa alcanzó tanto a los títulos Globales como a los Bonares. Entre los primeros, el GD29, GD30, GD35, GD38, GD41 y GD46 operaban con pérdidas. En el segmento de los Bonares, también registraban retrocesos el AL29, AL30 y AL38, mientras que los avances de algunos títulos eran marginales.
El problema de fondo es que la Argentina necesita recuperar el acceso al financiamiento internacional para afrontar los importantes vencimientos de deuda previstos para 2027. Con un riesgo país por encima de los 900 puntos, la posibilidad de volver a colocar bonos en los mercados internacionales en condiciones razonables continúa siendo un desafío. En realidad, un imposible.
La preocupación también se trasladó a las acciones. Entre las empresas líderes, BBVA Argentina, Banco Macro y Grupo Galicia operaban con pérdidas superiores al 2%. YPF retrocedía 1,64% durante la rueda del jueves, mientras que algunas compañías energéticas también mostraban resultados negativos.
A ese panorama se suma el desplome del petróleo, que llegó a retroceder alrededor de 8% después de las elecciones estadounidenses, en medio de expectativas de una menor tensión geopolítica en Medio Oriente. La caída impactó especialmente en las compañías vinculadas con el sector energético.
La incertidumbre política y los cambios en el mercado de capitales
Otro factor que agrega preocupación es el escenario político y económico de cara a 2027. Los inversores siguen de cerca la capacidad del Gobierno de Javier Milei para sostener su programa económico, avanzar con las reformas y garantizar la estabilidad financiera.
En ese contexto, también generó ruido la decisión del Ejecutivo de retirar del Congreso el proyecto de Ley de Competitividad Financiera. La iniciativa contemplaba una reforma amplia del mercado de capitales, pero quedó frenada después de la polémica por un artículo que proponía aplicar Ganancias del 15% a determinadas operaciones con CEDEARs.
De esta manera, el mercado vuelve a enviar una señal de advertencia al Gobierno: el alivio internacional y la mejora de Wall Street no alcanzan para recuperar la confianza en los activos argentinos. Las dudas sobre la deuda, el financiamiento y el horizonte político de 2027 pesan más que el buen clima externo.