Javier Milei celebró este sábado la firma del histórico acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, en Paraguay, alcanzado "tras 25 largos años de negociaciones".
El presidente argentino participó como testigo de honor y anunció que enviará el documento al Congreso de la Nación en los próximos días para su ratificación durante las sesiones extraordinarias.
Javier Milei celebró este sábado la firma del histórico acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, en Paraguay, alcanzado "tras 25 largos años de negociaciones".
Según el mandatario, se trata de “el mayor logro obtenido” por el bloque y, a la vez, destacó que fue el “resultado de una decisión estratégica que la Argentina contribuyó a impulsar con determinación durante su presidencia pro tempore el año pasado”.
"La Argentina no se detiene con este acuerdo e invita a los socios del bloque a ir más allá. El mundo avanza hacia esquemas de negociación más dinámicos. Tenemos que ser conscientes de ello y avanzar en la misma dirección. Repensar instrumentos, acelerar procesos y adaptar los esquemas de negociación a la velocidad de la economía global es una necesidad, no una opción", sostuvo.
En la misma línea, el jefe de Estado agregó: "Quiero subrayar que este acuerdo no es un punto de partida, es un punto de llegada. En los próximos días enviaré el proyecto para estudiar. Este tratado afirma que cada día podemos ir un poco más en lo internacional. La idea fue más abierta, más flexible y más dinámica de acuerdo a lo marcado".
Durante su intervención, el presidente también volvió a pedir por la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo y "todos los presos políticos" en Venezuela.
Pese al acuerdo, la ceremonia también dejó en evidencia las diferencias entre los mandatarios regionales en torno a la figura del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ausente en el acto.
Al inicio, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, saludó a su par argentino como “querido amigo Javier Milei”.
Luego, Peña destacó: “No puedo dejar de mencionar aquí a un gran y querido, hoy lastimosamente ausente, sin el cual no hubiésemos llegado a este día. Me refiero al presidente Luiz Inácio Lula da Silva”.
Mientras la mayoría de los mandatarios aplaudieron, Milei optó por mantenerse en silencio, marcando una vez más una clara distancia diplomática frente a Brasil.