Dos hermanos alemanes de 13 y 16 años fueron rescatados durante la madrugada en los Alpes, en la región italiana de Tirol del Sur, luego de quedar expuestos al frío frente a un refugio de montaña cerrado.
Los adolescentes alemanes, de 13 y 16 años, quedaron a la intemperie a más de 2.300 metros de altura después de que sus padres los dejaran continuar solos una excursión en Tirol del Sur, Italia. El refugio al que debían llegar estaba cerrado por el fin de la temporada y los rescatistas los trasladaron a un hospital durante la madrugada.
Dos hermanos alemanes de 13 y 16 años fueron rescatados durante la madrugada en los Alpes, en la región italiana de Tirol del Sur, luego de quedar expuestos al frío frente a un refugio de montaña cerrado.
Los adolescentes habían continuado solos una excursión después de que sus padres regresaran antes de completar el recorrido. Ambos sufrieron hipotermia grave y debieron ser trasladados a un hospital.
La familia había comenzado la caminata en la localidad de Toblach. Sin embargo, después de varias horas de recorrido, los padres decidieron regresar y permitieron que los dos adolescentes siguieran por su cuenta hasta el refugio Bonnerhütte, donde tenían previsto pasar la noche.
Según la información difundida sobre el caso, los adultos consideraban que sus hijos tenían suficiente experiencia en la montaña para completar el trayecto sin compañía. Sin embargo, no habían comprobado los horarios de apertura del refugio antes de continuar con el plan.
Cuando llegaron al lugar, situado a más de 2.300 metros de altitud, los hermanos descubrieron que el refugio estaba cerrado. El establecimiento había finalizado su temporada de actividad una semana antes, por lo que no pudieron resguardarse de las bajas temperaturas.
El refugio Bonnerhütte fue construido en 1897 por la sección de Bonn del Alpenverein, una asociación alpina. Sin un lugar donde protegerse, los adolescentes quedaron expuestos al frío después de haber superado un desnivel de más de mil metros.
El aviso de emergencia se recibió alrededor de la 1 de la madrugada. El servicio de rescate de montaña de Val Pusteria acudió al lugar, asistió a los hermanos y los trasladó a un hospital.
De acuerdo con los rescatistas, los adolescentes llevaban equipamiento inadecuado para las condiciones de la excursión y presentaban un cuadro de hipotermia grave. Uno de ellos también llegó a vomitar durante la emergencia.
Ambos hermanos ya pudieron abandonar el hospital. Los integrantes del equipo de rescate calificaron lo ocurrido como una "gran imprudencia" y señalaron que este tipo de comportamiento irresponsable es poco frecuente.
El episodio puso de manifiesto los riesgos de realizar recorridos de alta montaña sin verificar previamente las condiciones del refugio de destino y sin contar con el equipamiento adecuado para afrontar una emergencia.