Según informaron las autoridades francesas, los 151 pasajeros y los seis integrantes de la tripulación se encontraban a salvo. Equipos especializados en desactivación de explosivos comenzaron a inspeccionar el avión para descartar cualquier riesgo.
La preocupación por una posible campaña de ataques híbridos
Los episodios de este jueves no son hechos aislados. El martes, al menos siete vuelos y un crucero también recibieron amenazas de bomba, lo que provocó complicaciones en distintos puntos de Europa. En ninguno de esos casos se confirmó la presencia de explosivos.
La sucesión de falsas alarmas coincide, además, con una serie de ataques informáticos contra supermercados de distintos países europeos. Durante esta semana, hackers no identificados lograron desactivar sistemas de refrigeración de establecimientos comerciales, una situación que generó preocupación por sus posibles consecuencias operativas.
Aunque hasta ahora ningún gobierno identificó públicamente a los responsables de las amenazas, las autoridades europeas vienen advirtiendo sobre el riesgo de operaciones de sabotaje y ataques híbridos. En ese contexto, distintos funcionarios señalaron a Rusia e Irán como posibles actores detrás de campañas de este tipo, acusaciones que ambos países rechazan.
El concepto de “guerra híbrida” refiere a una combinación de acciones que pueden incluir ciberataques, sabotajes, campañas de desinformación y otras operaciones destinadas a generar inestabilidad sin recurrir necesariamente a un enfrentamiento militar convencional.
Por el momento, no hay pruebas públicas que permitan vincular las amenazas contra los vuelos con los ataques informáticos a los supermercados ni atribuirlos a un mismo responsable. Sin embargo, la coincidencia temporal y la repetición de incidentes mantienen en alerta a los gobiernos europeos.