En el segundo mensaje dejó en claro que cualquier solución que pueda aplicarse en Haití no debe ser la iniciativa solitaria de un país.
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El mandatario salvadoreño pide el aval del consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Foto: cuenta de X de Bukele).
Bukele planteó la necesidad de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para esa incursión, con la cobertura de los gastos que implique. Además, tan importante como la decisión de Naciones Unidas es que el propio país acepte y dé su consentimiento. Sin embargo, ese es un problema grave para poder aplicar la "solución Bukele".
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Bukele ofrece a Haití su modelo de mano dura y megacárceles contra el delito organizado (Foto: archivo).
Haití: un país casi sin autoridades
Desde hace 10 días, casi 4.000 presos integrantes del crimen organizado están nuevamente por las calles de Haití. Los liberó Jimmy Cherizier, un expolicía que controla a las bandas delictivas. Pero no solo hizo eso, sino que dio un ultimátum al Gobierno y espera que lo cumpla: debe renunciar Ariel Henry a su cargo de primer ministro y adelantar las elecciones previstas para agosto de 2025.
Hoy, Henry es la única figura con "poder" en Haití. El presidente Jovenel Moïse fue asesinado en 2021. No hubo reemplazo para su figura, por lo que el primer ministro gobierna de hecho. Como su poder de mando es casi inexistente, desde El Salvador, Nayib Bukele quiere llevar su "solución".
El líder rebelde es apodado "barbecue". Se dice que elimina a sus enemigos incinerándolos. Pero en esta semana, una denuncia causa estupor. Los criminales que se pasean por las calles matan a personas con las que luego practican actos de canibalismo. Así de grave es la pérdida del poder de las instituciones.
Ante esta situación, la embajada norteamericana ha decidido comenzar la evacuación de sus diplomáticos en ese país.
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Las bandas armadas en Haití ya son acusadas de practicar el canibalismo (Foto: gentileza Panamapost).
Bukele: ano dura y megacárceles
Nayib Bukele dijo una vez más que a su llegada al poder, El Salvador era el país más violento del mundo, con más muertos en promedio que incluso en un conflicto bélico. Por eso, les declaró la "guerra" a las pandillas del crimen organizado. Al mismo tiempo, levantó una cárcel enorme, de gran capacidad. En pocos meses, la colmó con delincuentes. Las imágenes de los detenidos, atados, sentados o en cuclillas y vistiendo solo paños menores, dieron la vuelta al mundo. Entidades defensoras de Derechos Humanos cuestionan sus métodos. Pero los salvadoreños lo respaldaron masivamente. En las recientes elecciones fue reelecto nada menos que con el 85% de los votos.
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Puerto Príncipe, la capital de Haití, en una crisis terminal de violencia (Foto: gentileza Sociedade militar)
Bukele ofrece su método para replicarlo en Haití. Ha dicho que es la manera de "aniquilar" a los líderes e integrantes del crimen organizado.
Las Naciones Unidas estiman que hay unas 3.000 organizaciones criminales en Haití que desbordan claramente la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad. Solo en la capital, la delincuencia controla ya el 80% de su superficie. Está pendiente la llegada de la misión de 1.000 uniformados desde Kenia, con el mandato de la ONU. Pero ese número es insuficiente.